Cómo pasar tiempo con tu adolescente
Conectar y reforzar lazos con tu adolescente puede llegar a ser complicado, porque en esa etapa de sus vidas, los chicos están tratando de hallar su propio camino, gustos y pasiones, al tiempo que buscan cierta independencia de sus padres.
Seguramente a ti te pasó lo mismo cuando tenías esa edad: lo que veían tus papás en la televisión te parecía detestable, las obligadas reuniones familiares te aburrían sobremanera, y la rutina diaria de tu familia te ponía de malhumor.
Para que a tu hijo no le pase lo mismo, trata de pensar de un modo más fresco y busca acercarte a él a través de actividades que ambos puedan disfrutar. De esta manera crearás una conexión más real, profunda y divertida con él, y harás que encuentre en ti a una persona con la que quiera pasar más tiempo.
Saca tus discos viejos
¿Recuerdas que alguna vez fuiste rockero? Seguramente por ahí tienes guardados algunos LPs clásicos que tu adolescente podría apreciar. Cuando tu chico descubra que tú también amabas la música, te juntabas con tus amigos para compartir sus nuevas adquisiciones y te ibas con ellos a conciertos, sentirá que tienen algo en común. Pídele también que te enseñe algo de la música que escucha a diario, y quizá sugiere que te 'queme' un CD con una lista de canciones que crea te puedan gustar. Así conocerás un poco de lo que lo apasiona y emociona.
Invítalo a una exposición
A la mayoría de los adolescentes les aburre la idea de ir a ver pinturas o esculturas, pero hay museos y galerías que ofrecen propuestas distintas que resultan más atractivas para los jóvenes. Busca algo exótico, provocativo y moderno, como el show de rayos láser y rock que ofrece el Carnegie Science Center de Pittsburgh, o el 'Ghost Tour' de Philadelphia. Esta será una oportunidad para ambos de conocer algo nuevo y construir juntos un momento para recordar.
Vayan al estadio
Enséñale que tú también sabes divertirte y relajarte. Invítalo a un juego de tu equipo favorito y cuéntale anécdotas de tu afición por el mismo. Compartan un buen hot dog y una cerveza -si crees que está en edad-, griten, ríanse, y olvídense de las charlas serias. En un lugar así sólo hay lugar para la camaradería, así que probablemente propicies que sin pensarlo mucho, tu hijo te cuente detalles sobre el colegio, sus amigos, la novia y mucho más.
Acércate a su habitación
Muestra curiosidad por las cosas que él hace ahí. Si lo encuentras jugando videojuegos, obsérvalo. Pregunta sobre qué trata el juego, si los gráficos te sorprenden, díselo, y si te invita a jugar, ¡hazlo! Quizá te cueste trabajo, pero inténtalo, e incluso atrévete a decirle que mejor te enseñe a operar algún juego más sencillo. Trata de entender por qué esto es divertido para él, y posteriormente pregúntale qué tanto ha avanzado en su juego para que sepa que sí pones atención a lo que te dice.
Miren juntos la televisión
Pero no pretendas únicamente que tu hijo mire los programas que a ti te gustan. Cuando él tenga la TV encendida siéntate con a mirar y muestra un interés genuino por lo que ves. Si hay algo que no entiendas, pregunta, que a él le gustará explicarte –aunque te hable de trucos en patineta, de animación japonesa o de vampiros, escúchalo atento y trata de aprender algo. Te sorprenderá descubrir lo apasionado y culto que puede llegar a ser un chico.
Fuente: http://familia.aollatino.com
¿Te interesó este artículo? ¡Quizás también te interesen los siguientes!
Adolescentes inactivos
Fiestas de Cumpleaños para dolescentes