Por qué debes entrenar el cerebro de tu hijo
Habitualmente se asocia el entrenamiento cerebral a los adultos mayores, sin embargo, cualquier cerebro es susceptible de beneficiarse de este tipo de entrenamiento y más el plástico cerebro de los niños y niñas.

Uno de los órganos más sorprendentes del cuerpo es el cerebro, que se encuentra en su etapa más maravillosa durante los primeros años del niño. A partir del nacimiento y hasta la adolescencia, este órgano está en su mejor momento porque no para de absorber información con asombrosa facilidad y a una velocidad increíble.
Por supuesto que hoy en día se sabe que el cerebro está en continua evolución a lo largo de toda la vida, pero la infancia sigue siendo su etapa de desarrollo máximo.  Este es el momento en que se adquiere la base para futuros aprendizajes y por ello, la mejor etapa para comenzar el entrenamiento cerebral.

Mejora de las relaciones sociales
La confianza en uno mismo es esencial para la vida social del niño, especialmente para hacer nuevos amigos, disfrutar de su compañía, y de las experiencias sociales a medida que crecen.
Durante este tiempo, el pequeño aprende a expresar su propia individualidad en todas las áreas, a través del arte, la música, los deportes; o en el interior del aula. Sin embargo, si esto se ve obstaculizado por una pobre capacidad cognitiva (tardar demasiado tiempo en hacer la tarea, por ejemplo) puede que el niño pierda su oportunidad de mostrar sus verdaderas cualidades y sea visto por sus profesores como un niño con dificultades escolares.

Cerebro estimulado = actitud sana
Si un niño tiene dificultades en la escuela, sus actitudes y aptitudes sufrirán rápidamente las consecuencias. Seguramente, se mostrará contestón y problemático (en la escuela y en casa) a la hora de abordar una tarea. Todo esto tiene que ver con el hecho de poseer una frágil memoria, un razonamiento débil y pobres habilidades para la lógica, así como dificultades para el mantenimiento de la atención.
Como resultado del entrenamiento cerebral, el niño realizará las tareas escolares con más facilidad y velocidad, con lo que podrá dedicarse a realizar más actividades al aire libre que a su vez ayudarán a que desarrolle unos mejores reflejos físicos (en el deporte y la vida cotidiana) y la agilidad mental para hacer frente a muchos de los problemas grandes y pequeños de su vida.

Mejores opciones, más posibilidades
En comparación con los niños con fuertes habilidades cognitivas, muchos niños con dificultades de aprendizaje (TDAH y otros) tienden a ser imprudentes e impulsivos.
Un programa de entrenamiento cerebral puede proporcionarles más posibilidades para adaptarse a las exigencias del contexto escolar, social y, en el futuro, laboral; porque pueden aprender a aceptar diferentes puntos de vista y tomar mejores decisiones de forma autónoma.
Además, al desarrollar la atención sostenida, se disminuirá la posibilidad de que se despisten en el aula, hecho que suele ocasionar muchos problemas con el profesorado, quien cuando se le presenta el caso del alumno con dificultades, normalmente no reconoce el problema en un primer momento, ya que desde su punto de vista, el niño no atiende porque no quiere.

Como ha quedado patente en el artículo, el entrenamiento cerebral tiene mucho que aportar a la vida de los niños y ninguna desventaja, siempre, claro está, que se realice de forma natural, adaptándose a los intereses de cada niño y no se exceda el tiempo de entrenamiento recomendado por los profesionales de la Psicopedagogía que diseñen el programa.

Por Jenny Guerra Hernández
Fuente: www.PsicopedagogiaenCasa.com

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