Ayudándolo a crecer
Consejos para enseñarle a tu hijo a ir a dejar los pañales y a perderle el miedo al doctor.

 

Si tu hijo ronda los dos añitos, en algún momento dejará los pañales, y esa será una de las grandes adquisiciones de ese año. Es importante saber que esto no depende de la voluntad del pequeño, se trata de un proceso en donde interviene el desarrollo madurativo.
Sucede en esta etapa, ya que entre los 18 y los 36 meses, los músculos que participan en el advertir cuándo necesitamos ir al baño -la vejiga y el intestino- se fortalecen. Es por ello que no se trata de una decisión de los adultos, sino de una adquisición propia del desarrollo de tu hijo, quien como en cada etapa, necesita de tu acompañamiento, estimulándolo a progresar, favoreciendo sus adquisiciones, pero no acelerando sus tiempos ni exigiendo determinados logros para los cuales no está aún preparado.
En relación a la estimulación es un momento importante para incluir juegos relacionados con trasvasamiento de líquido de un recipiente a otro. De esta manera juega a  “controlar el líquido”, entonces el juego del té es una buena opción.
 
Sugerencias
 
- Un buen momento para comenzar el proceso es en épocas cálidas.
- Una vez que comenzamos con la estimulación del uso del inodoro, se debe continuar. Para ninguna rutina que intentes instalar son buenas las idas y vueltas.
- El primer paso suele ser el avisar mientras está haciendo pis en su pañal. Es un paso importante ya que confirma que registra de qué se trata. Es el momento de incluir en el baño, su inodorito.
- Es una buena idea compartir con tu hijo la compra de su ropita interior, diciéndole que es más grandecito ahora, y que es esa la ropa que usará en cuanto aprenda a ir al baño.
- Conviene dejarlo un rato por día, en tiempo cada vez más prolongado, con su bombachita o calzoncillo, invitándolo a avisarte cuando quiera ir al baño.
- Si tiene un “accidente” no lo retes ni castigues. Tu hijo está aprendiendo y necesita de tu calma y paciencia en este acompañamiento.
- Aunque ya durante el día sepa ir al baño, hay niños que por la noche necesitan de más tiempo de adaptación al no uso de los pañales. Enseñale a ir al baño antes de acostarse, podés dejarle el pañal por más tiempo durante la noche y cuando observes por varios días que por la mañana amanece con el pañal seco, allí podrás intentar sacarlo también por la noche.
 
 
El día de la visita al pediatra

 
La visita al pediatra es fundamental para el buen desarrollo de tu hijo. En ella será revisado, evaluado, controlado, vacunado, cuidando que su crecimiento sea el adecuado, en todos sus aspectos, tanto orgánico como emocional, intelectual y social.
También suele ser un momento clave en relación al ejercicio de la maternidad y la paternidad para las mamás y los papás primerizos, ya que allí podrán consultar todas las dudas e inquietudes, y de alguna manera se pone en juego la evaluación de “cómo estamos haciendo las cosas”, disfrutando del guiño médico frente a situaciones que enfrentamos, y recibiendo sugerencias sobre cómo enfrentar aquellas que no nos han resultado, o que aún no han aparecido.
Se trata entonces de cuidar la salud del pequeño y colaborar con el bienestar familiar en el encuentro con un profesional que nos acompaña en este proceso.
Para muchos niños la visita se convierte en un paseo, pero para otros no resulta un programa agradable, despertando inquietud y temor en relación a lo desconocido. El trato del profesional y la actitud de sus padres, serán dos ejes fundamentales de quienes dependerá en gran parte lo que allí suceda. Los padres, asistiendo con tranquilidad y lo más natural posible. El profesional, teniendo con los pequeños un buen trato, con paciencia y respeto por la personita  a la que se está dirigiendo.
 
Sugerencias
 
- Anticiparle al hijo lo que vendrá: “estamos yendo al médico”, sin mentir respecto de lo que allí sucederá. Por ejemplo, si le darán una vacuna diciendo que no dolerá, cuando en realidad esto puede suceder.
- Presentarle a su médico con anterioridad a su visita: cómo se llama, cómo es, qué cosas pedirá o hará. Tener presente que aunque el niño sea muy pequeñito, las palabras de las mamás no sólo transmiten ideas sino sensaciones.
- Si tu hijo es más grandecito, esperá que él intente responder aquellas preguntas que son dirigidas a él.
- Elaborar una lista con todas las preguntas y dudas que se tengan.
- Si le indican la ingesta de medicación, ofrecésela a tu hijo lo más firme y breve posible, explicándole de qué se trata y el motivo de su indicación.
- Festejá cada visita o ingesta de medicación exitosa, tal vez podés acompañar con un premio.
- Disfrutá de los logros y avances de tu pequeño... estás presenciando cada día su crecimiento y desarrollo.
 
Es claro que en algunas ocasiones deberemos ser flexibles y adaptar las rutinas a las necesidades del niño, sobre todo a medida que vaya creciendo y sus actividades y horarios puedan ir cambiando.
La tarea no será sencilla, pero los hijos son total responsabilidad de los padres, y si queremos que sean futuros integrantes de una sociedad, deberemos acompañarlos durante todo su crecimiento, con amor, tolerancia y sobre todo, con la conducta ejemplar de los padres.

Por Lic. Marisa Russomando, Psicóloga (MN) 23189, Directora del espacio La Cigüeña, www.espaciolc.com.ar

Comentarios (0)Add Comment

pequeño | grande

busy