Inicio >Fertilidad >Tratamientos

Tratamientos de fertilidad, tratamientos para la concepción

fertilidad
> Tratamientos

Algo más sobre congelación de óvulos propios
Los nuevos adelantos científicos han posibilitado la introducción de un nuevo y esperanzador avance en el campo de la medicina, preservar la fertilidad de la mujer manteniendo todo el potencial reproductivo de sus óvulos, la fuente de la vida.


Retraso de la Maternidad
Uno de los problemas existentes en la sociedad actual, responsable, en gran medida, del incremento de la infertilidad que se viene produciendo en los últimos años, es el hecho de que la mujer ha tenido que retrasar su edad de gestación en función de necesidades sociales como finalización de los estudios, consolidación laboral y estabilidad social. La integración total en nuestra sociedad actual de la mujer, le está haciendo pagar un alto precio, desde el punto de vista Reproductivo, ya que ha retrasado la maternidad a momentos donde la cantidad o calidad de los óvulos puede disminuir o eliminar su capacidad reproductiva.

Edad Reproductiva
Como ya mencionamos los óvulos susceptibles de ser fecundados con un espermatozoide, van disminuyendo tanto en número como en calidad, a lo largo de la vida de la mujer y, por tanto, a medida que pasan los años van siendo menores las posibilidades de conseguir un embarazo. El periodo reproductivo de la mujer comienza a los 1 o 2 años de la menarquia (primer ciclo menstrual), y termina 6-7 años antes de la menopausia. Evidentemente hay excepciones, pero la mayoría de los embarazos se producen en este periodo.

Riesgos ambientales para la maternidad
Conocemos que hay muchos factores a los que nos exponemos, con mayor o menor frecuencia, y que pueden disminuir la capacidad fértil de los óvulos. Así sabemos que infecciones del ovario, sustancias tóxicas como amoniacos o formalinas (presentes en productos tan usuales como muchos tintes del pelo), el consumo o la exposición al tabaco, radiaciones (incluso las placas mandadas por los médicos), o determinados medicamentos son factores que van mermando la capacidad reproductiva de la mujer por el daño que se va produciendo en los óvulos.

Adaptar la maternidad a las circunstancias personales
Hasta ahora, cuando una mujer deseaba retrasar el momento de la maternidad tenía que decidir entre una disminución de probabilidades de conseguir el embarazo a causa de retrasar el momento de la concepción o bien, en caso de tener pareja estable, someterse a un ciclo de Fecundación In Vitro y congelar los embriones resultantes del mismo, con todos los problemas que desde el punto de vista ético e incluso legal se generaban. Si no tenía pareja, sólo quedaba la primera posibilidad o aceptar no tener nunca un hijo.

La Vitrificación
Con el desarrollo de esta técnica, estamos asistiendo a un cambio radical en cuanto a la planificación de la maternidad, ya que permite preservar los ovocitos, manteniendo su capacidad de ser fecundados, para cuando se considere conveniente. Los óvulos se congelan de forma instantánea, preservándolos a una temperatura de - 196º C, hasta el momento en que vayan a ser fecundados.

Diferencia entre Congelación Clásica (lenta) y Vitrificación
En la congelación clásica o lenta, se producen microcristales de hielo, tanto a nivel extracelular como intracelular, que lesionan las estructuras. Esto se une a la especial sensibilidad y labilidad del ovocito maduro, (que está en la metafase II de la primera división meiótica, momento en el que sus estructuras intracelulares son extremadamente delicadas) y todo ello lleva a que la congelación lenta disminuya sensiblemente la supervivencia (50 %) y capacidad de fecundación (20 %) tras su descongelación. La vitrificación permite la congelación de los óvulos de forma instantánea, evitando la formación de microcristales de hielo, eliminando prácticamente, el riesgo de lesiones de las estructuras celulares. Una vez descongelados, la supervivencia supera el 90 % y la fecundación el 85% (similar a los frescos). Así se estima que para obtener un recién nacido se vienen a necesitar unos 100 óvulos en la congelación lenta o unos 10 en la vitrificación. (Debe conocer que un procedimiento de estimulación ovárica para conservar óvulos suele producir entre 8 y 14 óvulos de media).

Indicaciones de la vitrificación de óvulos
Retrasar la Maternidad, Preservando la Fertilidad. Es sin duda la principal indicación del proceso de vitrificación de óvulos, ya que permite a la mujer con un buen potencial reproductivo, mantener intacta esta capacidad hasta que considere que ha llegado el momento de su maternidad. Permite mantener la fertilidad hasta el momento que desee. Se trata de una opción de la mujer, independientemente de que tenga o no pareja en el momento de la vitrificación, para poder ser madre cuando lo considere más oportuno.

Preservar los Óvulos con Capacidad Reproductiva, en distintas circunstancias
Hay enfermedades que por ellas o por sus tratamientos comprometen seriamente la capacidad reproductiva de la mujer. La mayor parte están relacionados con la curación del cáncer, en especial quimioterapia. Estos tratamientos, aún siendo imprescindibles, afectan seriamente a los óvulos. En estos casos podemos proceder a vitrificar los óvulos antes de los tratamientos, manteniendo la fertilidad para cuando el problema de salud haya sido resuelto. Luego tras ser descongelados podrán ser fecundados y transferidos al útero de la mujer para conseguir el deseado embarazo. Lo mismo ocurre con los tratamientos de radioterapia, en estos casos también se puede recurrir a la transposición de los ovarios e incluso a la crioconservación de tejido ovárico completo, pero es la vitrificación de los óvulos la técnica que con mayor garantía nos permitirá preservar la fertilidad. Otras veces sin existir cáncer es necesaria la extirpación quirúrgica de los ovarios (endometriosis, quistes, etc.), o hay que poner medicamentos tóxicos para los óvulos (como los metotrexate de la artritis reumatoide o el lupus) eliminando la capacidad reproductiva de estas pacientes. También aquí puede solventarse e problema con la vitrificación previa a los tratamientos.

Disponer de su propio Banco de Óvulos
La vitrificación es una opción a considerar por una mujer que, con o sin pareja, no tenga claro en el momento actual si en un futuro querrá ser madre, disponiendo de su propio banco de óvulos. La vitrificación de óvulos, en el momento de mayor fertilidad, permite que la decisión de tener hijos se pueda diferir en el tiempo, pudiendo ser adoptada en el momento que social, económica y familiarmente sea considerado óptimo por la mujer.

Valoración previa de la mujer
Antes de realizar de un ciclo de vitrificación de óvulos, es necesario un estudio para evaluar el estado de salud de la mujer y en consecuencia asegurar, en la medida de lo posible, que la realización del ciclo será exitosa. Las pruebas a realizar son personalizadas, decidiendo en cada caso de forma individualizada. En general suele bastar con una consulta ginecológica, con anamnesis, exploración, ecografía, y la realización de unas analíticas complementarias.
Estos estudios nos permiten, al mismo tiempo, estimar la calidad y cantidad de los ovocitos que podremos conseguir. Es de suma importancia disponer de un buen estudio, puesto que los tratamientos son personalizados con idea de conseguir los mejores resultados.
A continuación les detallamos las pruebas más usuales, si se ha realizado alguna o ya ha hecho algún tratamiento traiga la información a fin de no duplicar estudios. En resumen el estudio consiste en:
Reconocimiento ginecológico y mamario, se hace en consulta, en cualquier momento del ciclo siempre que no esté con la regla. Durante el mismo también se realizará la ecografía ginecológica y la toma de muestras para citología. En algunos casos se valorará la realización de una ecografía mamaria o una mamografía.
Análisis general y serología, a fin de detectar alteraciones que deban ser tenidas en cuenta. Habitualmente solicitamos hemograma completo con el grupo sanguíneo y Rh, estudio de coagulación, determinación de glucemia así como IgG de rubeola, IgG de toxoplasma, HbsAg, AcVHC, VIH 1 y 2. Estas determinaciones se podrán ampliar, dependiendo de cada caso concreto.
Estudio genético, mediante la realización de un cariotipo en sangre periférica.
Estudio hormonal a realizar el día 3º del ciclo (FSH, LH, Estradiol y Prolactina). Se entiende como primer día del ciclo el primer día de regla. En algunos casos se podrá solicitar alguna otra determinación hormonal.
Ecografía ginecológica reproductiva, descartando la existencia de pólipos, miomas, quistes y valorando la cavidad uterina, la circulación sanguínea del útero, la accesibilidad ovárica y la dotación folicular.

Condiciones de la vitrificación
• Buena salud de la mujer.
• Ovarios accesibles para la obtención de óvulos mediante punción con guía ecográfica.
• Menstruación normal o corregible mediante tratamiento.
No hay un límite de edad para la vitrificación pero sus resultados son variables según la calidad de los óvulos, y como ya hemos comentado, esta disminuye con la edad. Como norma general (siempre se precisa más tras los estudios realizados a la paciente) aconsejamos hacerlo por debajo de los 35 años, siendo más difícil encontrar buenos óvulos a partir de los 40 años y casi imposible por encima de los 45.

Tasas de embarazo tras la utilización de óvulos vitrificados
Tras la descongelación de los óvulos vitrificados, el proceso de fecundación es idéntico al que se utiliza para los óvulos frescos, obtenidos tras un proceso de FIV –fecundación in Vitro-. Los datos disponibles hasta el momento, muestran que los niños nacidos tras la transferencia de un embrión obtenido mediante la fecundación de un óvulo descongelado, tienen las mismas tasas de normalidad que los nacidos por métodos naturales o por técnicas de FIV clásica. Con la vitrificación las tasas de supervivencia de los ovocitos desvitrificados son superiores al 90% y estos ovocitos, una vez descongelados, tienen las mismas tasas de fecundación y de evolución que los óvulos frescos, no existiendo diferencias respecto a los ciclos de FIV. Nuestras tasas de embarazo se sitúan en torno al 50% de los casos, tras la transferencia de 3 embriones de buena calidad. Aproximadamente la mitad de los embriones conseguidos tras la fecundación, suelen ser de buena calidad. Por todo lo anterior, para conseguir un embarazo en un futuro con una probabilidad razonable de éxito recomendamos tener vitrificados en torno a 15 ovocitos maduros.

Riesgos
Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHEO). Se trata de una respuesta excesiva e inesperada del ovario. Es más frecuente cuando hay embarazo. Podemos diferenciar tres grados:
o Leve. Aparece en casi todos los ciclos, consiste en el desarrollo de muchos folículos con aumento de tamaño del ovario. Requiere el control médico habitual que realizamos en un ciclo de FIV.
o Moderado. La paciente tiene un aumento mayor del tamaño ovárico con acumulo de líquido en el abdomen. Requiere un seguimiento continuado, buena hidratación y reposo absoluto.
o Grave. Su presentación es excepcional ya que ante la sospecha de que pueda presentarse, cancelamos el ciclo. En este caso los ovarios están muy agrandados, se acumula gran cantidad de líquido en el abdomen e incluso en tórax, se producen alteraciones en la coagulación sanguínea y en las funciones hepática y/o renal. Requiere hospitalización y control médico continuado ya que de lo contrario puede suponer un riesgo vital.
El síndrome de hiperestimulación ovárica es menos frecuente en los procesos de estimulación ovárica para vitrificación de óvulos que para los tratamientos de FIV, ya que en las formas graves suele ir asociado al embarazo conseguido tras la transferencia de embriones.

• De forma excepcional, han sido descritas otras complicaciones como infecciones genitales e internas, hemorragias, punción de un asa intestinal o un vaso así como la torsión o rotura ovárica.

Hay dos preguntas que con cierta frecuencia nos plantean algunas parejas:
• ¿Se me agotarán antes los ovarios por extraer más óvulos? No, los ovarios gastan en torno a mil óvulos en cada ciclo menstrual, estos se van seleccionando de forma natural para llegar solo uno al final; en los ciclos estimulados lo que hacemos es que un mayor número de óvulos maduren sin que se dañen.
• ¿Puede la inducción de la ovulación aumentar el riesgo de cáncer de ovario? NO. El cáncer de ovario es una enfermedad rara; el riesgo de que una mujer desarrolle una neoplasia ovárica maligna durante su vida es inferior al 1,5 %. Existen diversos factores que aumentan este riesgo, entre ellos la predisposición genética y los hábitos dietéticos. Los estudios científicos llevados a cabo en las últimas décadas han demostrado que la infertilidad es, por si misma, un factor de riesgo para el cáncer de ovario. Sin embargo, existen pruebas determinantes de que cada embarazo supone una reducción de padecer cáncer de ovario (este riesgo se reduciría en más de un 25 % tras un primer embarazo).

Fuente: http://www.ginemed.es

¿Te interesó este artículo? ¡Quizás también te interesen los siguientes!


Síndrome de Ovario Poliquístico, Tratamiento

Unos consejos antes de la FIV

 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

Página 4 de 18

En SOS Mamá trabajamos para ayudarte en la crianza de tus hijos, porque es el sitio para padres de familia más completo, con herramientas súper útiles y toda la información sobre fertilidad, embarazo, gestación, salud, educación ¡Y mucho más!.

Embarazo | Calendario de vacunación oficial | Bebé | Calendario de ovulación | Lista de nombres para tu bebé | Parto | Paternidad | Embarazada
| embarazo semana a semana | alimentación de tu bebé | Adolescencia | hijos en edad escolar | foro de embarazadas | trabalenguas | fabulas para chicos
| maternidad | lactancia | nacimiento de mi bebé | ser mamá | adivinanzas para chicos | videos de embarazo | preguntar al pediatra
| padres primerizos | embarazo de mellizos, trillizos | mi hijo | promociones para mamá | pañales para 1 año