| Vivir Responsablemente la Paternidad |
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La responsabilidad está necesariamente unida a la coherencia. Es impensable predicar la responsabilidad si nuestra vida no es un reflejo de transparencia construida en el día a día. En estos tiempos de tanta confusión cualquier intento de definición suena a imposición, a arbitrariedad. Sin embargo, es en la oscuridad donde más se necesita luz, claridad de las ideas y convicción de poder vivir acorde a lo que se piensa. Por eso sostengo que los padres, como adultos, primero debemos tener claro el horizonte para luego orientar, a partir de nuestro testimonio de vida basado en el obrar cotidiano. Esto es lo que ven nuestros hijos y aprenden. Esto debe interrogarnos profundamente sobre nuestro decir y nuestro hacer. Una de las confusiones más hondas que tienen los jóvenes en la actualidad, es ver en los adultos esta dualidad que quiebra toda esperanza de crecer entusiasmados por el futuro. La madurez, sinónimo de responsabilidad, implica hacerse cargo de las acciones que uno realiza. No es responsable un padre que espera de otros soluciones o respuestas que son propias de su tarea y, por ende, indelegables. A veces me pregunto si esta vocación es una carga o una bendición, la respuesta será distinta y cada uno sabrá escuchar que le dice su corazón. ¿Para qué sirve seguir analizando lo que todos ya sabemos? La gran diferencia está en hacer lo que nadie se anima: ser padres protagonistas de los cambios, padres líderes. Lic. Adrián Dall’Asta - Director Ejecutivo | Fundación Proyecto Padres | www.proyectopadres.org Tags:
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