Comer según la edad
Recomendaciones sobre la alimentación de los niños en edad escolar
Los niños y niñas entre 6 y 12 años están en constante crecimiento y desarrollo, lo que hace posible que adquieran numerosas capacidades y habilidades. En estos años los niños y niñas crecen entre 5 y 8 cm. y aumentan entre 2,5 y 3,5 Kg. por año, respectivamente. Si su ritmo de crecimiento y desarrollo es normal, el pediatra dará en cada seguimiento los consejos oportunos sobre alimentación de acuerdo a su edad y sus necesidades. Pero si su hijo está subiendo mucho de peso en estos años, son los padres, como responsables de su salud, los que deben revisar su dieta y hacer todos los esfuerzos para conseguir que haga más actividad física.
Asimismo, en esta etapa el niño comienza a establecer patrones de conducta y de comportamiento más firmes. Para muchos niños la alimentación sigue sin ser algo que les llame la atención, salvo para conseguir sus caprichos, o para llamar la atención de los mayores. En cualquier caso es importante ser disciplinado en todo lo que concierne a la alimentación; los horarios de las comidas, la variedad de menús, sin ceder siempre a sus caprichos. El niño necesita una alimentación variada que le permita crecer, desarrollar su actividad física y estar sano.
Características generales de la dieta...
Haga que la dieta de su hijo sea equilibrada y variada en platos, sabores, texturas y consistencia e incluso colores, para acostumbrar a su paladar a comer de todo. El olor, el color, el sabor, la forma y la textura van a influir y a determinar en parte sus gustos personales.
Si le va a dar a probar un alimento nuevo, inténtelo al principio de cada comida, cuando el niño tiene más apetito; e insista varias veces, cocinando el alimento de distinta forma, hasta que el niño descubra el nuevo sabor, se aficione y se acostumbre a él.
Si emplea los alimentos como premio o castigo puede hacer que su hijo sea un caprichoso y tenga manías a la hora de comer los alimentos más nutritivos. Es necesario que dedique el tiempo necesario para que aprenda a comer disfrutando de lo que come.
A medida que van creciendo, los chicos van marcando sus preferencias sobre los alimentos y deberá orientarlas adecuadamente, pues suelen presionar para comer sólo aquello que les gusta.
Evite que coma seguido golosinas, papas fritas de bolsa, galletitas, gaseosas y similares, que no le nutren y le quitan apetito para que coma lo que tiene que comer a sus horas.
Convierta el desayuno en una de las comidas más importantes del día. Para ello el desayuno debe incluir al menos un lácteo, cereales (galletas, cereales, pan) y fruta o jugo.
Ofrézcales almuerzos y meriendas, mejor a base de tentenpiés preparados en casa, frutas y lácteos, sin abusar de embutidos, patés y quesos grasos.
¿Sabe si su comida es equilibrada? ¡Compruébelo!
Primer plato: Arroz, legumbres, pasta, ensaladas o verduras y papa; alimentos energéticos ricos en hidratos de carbono. Si combina legumbres y cereales en el mismo plato, lo convierte en un segundo plato muy nutritivo, que puede sustituir perfectamente alguna de las raciones semanales de carne, pescado o huevo.
Segundo plato: Carnes, pescados y derivados o huevos. Una cantidad moderada de estos alimentos aporta parte de proteína, hierro y otros nutrientes, que el niño necesita. Acompáñelos siempre de guarnición vegetal; ensalada, verduras, legumbres o papas (¡y no siempre fritas!).
Postres: ¿qué mejor que fruta fresca o un lácteo sencillo como el yogur?
La cena le puede servir a toda la familia para equilibrar la dieta, teniendo en cuenta los alimentos que consumieron el resto del día. Procure que la cena sea más ligera y sencilla que la comida; ensaladas, verduras, purés, cremas o sopas y como complemento pescados, carnes o huevos, según lo que se haya comido al mediodía. ¡Ayuda a dormir mejor y a descansar más!
¿Conoce los menús del colegio? Es la única manera de que pueda completar la dieta con el resto de comidas que se hacen en casa.
Fuente: http://obesidadinfantil.consumer.es