Técnicas para controlar el dolor de parto
El dolor de parto es diferente en cada mujer. La intensidad del dolor, así como la respuesta de tu cuerpo marcarán las pautas para controlarlo. Conocer las mejores alternativas para hacer frente al dolor durante el parto te ayudará a afrontar sin miedos el nacimiento de tu primer bebé.

Algunas mujeres aguantan el dolor de parto naturalmente, utilizando técnicas de respiración y relajación, como las aprendidas en las clases de preparación al parto. Sin embargo, si el dolor se vuelve más fuerte y se hace muy difícil de soportar, hay medicamentos específicos que alivian el dolor de la mamá.
Conoce las técnicas básicas que te ayudarán a controlar el dolor en el momento del parto:

1. Técnicas de relajación
Las técnicas de relajación pueden ayudarte a controlar los niveles de estrés físico y emocional que implica el trabajo de parto. Es sabido que la relajación afecta al sistema nervioso simpático que asiste en el trabajo de parto.
Poder relajarse entre contracciones se traduce, en muchas mujeres, en la posibilidad de enfrentar la próxima contracción con energías renovadas. La relajación también reduce la tensión muscular y ayuda, de este modo, a contrarrestar la fatiga.
Existen numerosas maneras de lograr una mayor relajación durante el parto: desde técnicas de respiración y de visualización, hasta métodos de meditación, pasando por ejercicios de yoga, y hasta técnicas de hipnosis.

Meditación
El dolor del parto es físico y no es fácil hacerlo desaparecer, pero como cualquier proceso de nuestro cuerpo, esta controlado por la mente y si es posible controlarlo y minimizarlo. Para eso es fundamental el pensamiento y la tranquilidad y claridad de la mente que se logra mediante la meditación. La mujer que va a dar a luz debe pensar en ideas positivas, sugestionándose y visualizándolas para relajar su cuerpo, orientando sus pensamientos, y controlando la respiración.
Un método efectivo es el de utilizar cintas o cd’s con afirmaciones y pensamientos positivos que ayuden a entrar en un estado de calma mental. Otro forma de meditación consiste en la visualización de imágenes agradables y apacibles (una flor abriendo sus pétalos) que ayuden a relajarse y olvidarse del dolor.

Yoga
El yoga es un ejercicio que te puede ayudar mucho durante tu embarazo. Durante nueve meses, el yoga te ayudará a mantenerte en forma y a preparar tu cuerpo para el momento del parto. Pero además, los ejercicios de Yoga pueden ser una gran ayuda para controlar el dolor el momento de dar a luz.
Las técnicas de respiración que habitualmente utilizas en tus sesiones de yoga pueden ayudarte durante el parto. Recuerda que si controlas tu respiración podrás controlar cualquier situación de tu vida. Esto puede ser fácil de decir pero díficil de llevar a cabo en una situación como esta. Por ello es fundamental que practiques antes.
Tu respiración debe ser larga y profunda, especialmente durante las contracciones. Esto estimula la glándula pituitaria, lo que ayuda a la secreción de Oxytocin, que regula las contracciones y la corriente de oxigeno.
Además puedes usar la visualización, viendo como el bebé esta viniendo a este mundo.

Hipnosis
La técnica del Hipnoparto o HypnoBirthing consiste en el uso de la hipnosis para lograr la máxima relajación, comodidad y alivio durante el parto.
El método se basa en la obra de Grantly Dick-Lee, doctor británico que escribió el parto sin temor en 1944. Según el Dr Dick-Leer, el uso de la hipnosis durante el parto ayuda a las mujeres a romper lo que él denomina el “síndrome de miedo-tensión-dolor”, que hace el trabajo más difícil. A su juicio, este síndrome hace que la sangre fluya hacia órganos y músculos que no son esenciales en el momento del parto, como las piernas. Con la relajación que se alcanza a través de la hipnosis se evitaría que esto suceda.
Marie Mongan, Directora del Instituto HypnoBirthing, afirma que con la ayuda de la hipnosis, una mujer puede llevar su cuerpo en un estado de relajación profunda en la que los músculos puedan trabajar la forma en la que deben hacerlo durante el parto. Dice que la sensación sería similar a la de soñar despierta, o la de estar inmersa en un libro o película. La mayoría de mujeres que han utilizado esta técnica afirman que se han sentido relajadas, tranquilas, consciente y con control de la situación durante el parto.

2. Ejercicios para la respiración

3. Medicamentos para aliviar el dolor
Durante las fases del parto hay distintos tipos de medicamentos que pueden utilizarse, en función del dolor que experimente la mamá y las circunstancias del bebé. Aprende a distinguir los medicamentos que alivian el dolor de parto, sus ventajas e inconvenientes.
1. Analgésicos: estos medicamentos disminuyen el dolor, pero no siempre lo eliminan por completo. Los analgésicos no suelen alargar el parto ni interferir en las contracciones, pero pueden provocar efectos secundarios en la mamá, como somnolencia y náuseas. El efecto de los analgésicos sobre el bebé depende de la cantidad de medicamento y de lo cerca del nacimiento que se administre. Hay diferentes métodos analgésicos para el dolor de parto:
Analgesia inhalatoria: poco común en España, este medicamento está ampliamente aceptado en otros países como Canadá, Inglaterra, Finlandia y Australia, donde se utiliza en más del 40% de los nacimientos.
Analgésicos regionales: una inyección en la parte baja de la espalda de la mamá adormece la parte inferior de su cuerpo. Es la forma más efectiva de aliviar el dolor de parto, pero puede causar algunos efectos secundarios, como los bloques epidurales, los espinales o una combinación de ambos. Uno de los analgésicos regionales más conocidos es la epidural.
Analgésicos sistémicos: afectan al sistema nervioso completo. Estos medicamentos se administran por inyecciones en el músculo o la vena. Los analgésicos sistémicos disminuyen el dolor sin causar una pérdida de conciencia.
2. Tranquilizantes: estos medicamentos no alivian el dolor, pero pueden ayudar a calmar y relajar a las mamás muy nerviosas. Los tranquilizantes se administran a veces junto a los analgésicos. Los efectos secundarios de estos medicamentos varían de una mujer a otra, pero en general los riesgos para la mamá y para el bebé son mínimos.

Recuerda que la mejor manera de hacer frente al dolor de parto es conocer los distintos métodos de control de que dispones. Para ello, consulta con tu médico todas las cuestiones que te preocupen. No olvides que también dispones de un amplio abanico de opciones no farmacológicas de control del dolor de parto.

En estos casos, lo mejor es ser flexible, ver cómo progresa el trabajo de parto y, en función de ello, escoger una técnica de control del dolor u otra

Fuente: http://primeriza.elembarazo.net

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