Ser padre de un niño bajo
Ser padre de un niño bajo
Cómo ayudar a tu hijo cuando su estatura es menor a la del resto de los niños
¿Qué puede hacer usted por su hijo bajo?
• Entender que la estatura baja no es el único problema al que se tiene que enfrentar.
• Usar todos los recursos profesionales posibles para pedir ayuda.
• Comprometer a su hijo en la mayor cantidad de actividades extra- escolares posibles.
• Haga posible construir y mantener la autoestima del niño.
• Considere la posibilidad que el tratamiento con hormona de crecimiento dure mas allá de la niñez.
Preguntas para hacerle a su médico:
• ¿El tratamiento con hormona de crecimiento produce efectos adversos?
• ¿Mi hijo necesita otros tratamientos además de hormona de crecimiento?
• ¿Por qué no es bueno llamarlo con un apodo?
• ¿Por qué tengo que comentar a otras personas acerca del tratamiento que recibe mi hijo?
• ¿Que debo hacer si mi hijo se niega a recibir las inyecciones?
• ¿Qué puedo hacer si otros chicos cargan a mi hijo?
• ¿Debo sacar a mi hijo de la escuela?
• ¿Podría derivarme a un psicólogo infantil para una consulta?
Cargadas, tomadas de pelo y apodos
Este tipo de cosas son comunes entre los chicos en el colegio, particularmente en grados intermedios. Ciertos niños son elegidos para las cargadas por diferentes motivos: su estatura, el peso, el color de pelo, por usar aparatos de ortodoncia, por la forma de hablar, por su origen racial, o por muchos otros factores, ninguno de los cuales tiene algún sentido especial salvo el dejar al niño marcado de alguna forma. Lo primero que hay que recordar, es que detener esto es mucho más difícil que hacer entender a su niño porque le pasa esto y enseñarle a aceptar que algunas situaciones no se cambian fácilmente.
Lo que usted puede hacer es entrenar a su hijo para que sepa reaccionar ante las cargadas. La primera regla es que su hijo no se pelee o no se enoje ya que esto lo llevará a una situación aún peor y para un niño bajo puede ser una lección muy dolorosa.
Es mejor tener auto-control y tener algunas respuestas listas para los que cargan, por ejemplo: "Seré bajo pero también inteligente, ¿y vos?", "Si, es verdad, pero al menos yo hago algo para resolver mi problema", "¿Acaso no saben que la gente más baja come menos y usa menos aire que ustedes los grandes?". La idea es que no solo tengan una respuesta, sino que además agreguen algún comentario que haga sentir al burlador como que a él o ella no lo están molestando.
Segundo, enséñele a su hijo la habilidad de autorregular el manejo de los sentimientos de daño y controlar su temperamento cuando son atacados de esa forma.
Muchos chicos pueden entender que respirar profundo y contar hasta diez calma la tensión y hace posible responder ante la discusión. Hacer algo positivo, como sonreír mientras uno se toma unos segundos para contestar, también puede hacer desaparecer situaciones tensas.
Practicar estas posibilidades en ejercicios de simulación ayudará a su niño a incrementar su sentido de dominio y finalmente su auto-imágen mejorará satisfactoriamente luego de haber salido airoso para poder manejar estas situaciones.
¿Cómo me manejo con la gente que se equivoca con la edad de mi hijo?
La gente tiende a juzgar un libro por su portada, es un hecho cotidiano. Así pasa con los niños también, cuando por su talla parecen más pequeños de lo que son.
Los niños bajos pueden parecer varios años menos de la edad que tienen. Esto no es un problema demasiado importante en los primeros años escolares. Pero puede transformarse en un dolor de cabeza en años superiores.
Gente adulta bien intencionada, puede hablarle a su hijo o hija de 12 años como si tuviera 7 u 8 años. Esto es Embarazoso y potencialmente problemático dado que puede sugerir que este niño o niña se está comportando de una manera inmadura. Las escuelas son en general sensibles si ustedes piden una reunión con el director o las maestras antes de empezar las clases para discutir las necesidades de que sus hijos sean tratados de acuerdo a su edad y no a su tamaño.
En estos casos, se debe enfatizar que en trabajos de prevención realizados por la maestra, para que temas como el trato entre compañeros sea de respeto, sin referirse específicamente a su hijo.
Otros adultos que deberían estar advertidos son los jefes de los scouts, miembros de la iglesia, vecinos y amigos, y a veces familiares más alejados. Enfaticen al resto de la gente de que traten a su hijo exactamente de la misma manera que tratan a otros chicos de la misma edad. Un mínimo de prevención aplicada todos los días evitará un gasto máximo en curación.
A veces puede pasar que un vecino o una persona en la calle comente sobre la discrepancia entre la edad y el tamaño de su hijo. Esto puede ser manejado diciendo algo como esto: "El / Ella tiene un problema hormonal que produce un crecimiento lento. Está recibiendo un tratamiento inyectable con hormona de crecimiento que lo ayudará a mejorar su crecimiento y hará que sea mas alto / alta. No es una enfermedad, es solo falta de hormona de crecimiento. Gracias por preguntar".
¿Qué hacer cuando aparece la "resistencia a la inyección?
Primero, hay que recordar que ésta no es una pelea que su hijo puede ganar. Éste tratamiento es lo suficientemente importante como para dejarlo caer por la borda.
Como padres, ustedes tienen la tarea de asegurar que vuestro hijo obtenga todos los tratamientos necesarios para su salud y el desarrollo normal. Después de todo, usted no dejaría un hijo suyo sin un antibiótico si tiene una infección o sin un antitérmico si tiene fiebre. Habiendo dejado claro esto, veamos algunas alternativas para encarar este tema:
• El miedo al dolor es la razón mas importante por la cual los niños se niegan a aplicar una inyección. Y tienen razón, ya que duele darse una inyección, pero ello no significa que sea un llorón o cobarde si se niega. Podemos reconocer que la aguja duele, reconocer el real temor, pero recalcar que el miedo es mayor al que debería ser. Es útil practicar técnicas para tolerar el pinchazo. Algunos niños se tapan la nariz, otros se tapan los oídos, otros cantan fuerte una canción o recitan una historia o poesía favorita. Los niños mayores pueden beneficiarse practicando técnicas de relajación antes de inyectarse. Imágenes guiadas son siempre una técnica útil.
• A los mas pequeños se les hace imaginar que están yendo a un lugar placentero, como una playa o un lago al que han ido anteriormente y donde se divirtieron. De esta manera, junto al niño, se puede llegar a regular hasta la respiración lo que lleva a mejorar el ingreso de oxigeno a la sangre, relajar los músculos, y proveer una sensación de bienestar y calma. Esto frena la ansiedad y la aprehensión de la mayoría de nosotros cuando una inyección se vislumbra en el "horizonte". Este tipo de entrenamiento de la conducta es muy efectivo para disminuir el miedo al dolor, a la reacción a la inyección y además ayuda al niño a sentirse más bajo control
• Actividades "normalizadoras": Cualquier deporte, excepto basquetball y football aunque aún estos deportes pueden probarse, si los niños están interesados. Trate que su hijo haga la mayor cantidad de actividades extra-escolares en el que esté interesado: Scouts, actividades grupales ligadas a iglesias / templos, grupos que comparten hobbies, coleccionistas de estampillas, de rock, coro, etc. Esto hace que su hijo tenga la posibilidad de estar con un grupo de chicos de la misma edad fuera de las presiones escolares y que los chicos se diviertan. Irse a dormir a la casa de amigos es una buena manera de agrandar el círculo de amigos y promover la autoconfianza. Los niños que hacen este tipo de actividades tienden a ser socialmente más aceptados y mejoran su autoestima. No le de privilegios especiales, como evitarle tareas como por ejemplo sacar la basura. Espere de su hijo bajo lo mismo que esperaría de cualquier niño / niña de esa edad. No lo "infantilice", ni use diminutivos, ni jamás use apodos estigmatizantes por razones obvias.
Dr. Brian Stabler, Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill
Fuente: http://creciendo.org.ar







