Motivando a los niños para que les guste el ejercicio

Si alguna vez has visto a un niño(a) jugar en un patio de recreo, sabés que la mayoría son físicamente activos naturalmente y que disfrutan al moverse de un lado a otro. Pero lo que probablemente no sepa es que subir a la parte más alta de un tobogán o colgarse sobre las barras de juego del parque puede ser el primer paso para que un niño(a) se convierta en una persona que disfrute la actividad física el resto de su vida. 

 

Preste atención a los cambios de intereses
A medida que el tiempo pasa, puede que tu hijo(a) pierda interés en actividades que disfrutaba anteriormente, como por ejemplo, el fútbol. La clave radica en ayudar a que continúe siendo activo, incluso aunque ser parte de la pequeña liga ya no sea una alternativa. Mantenerse activo y en forma es la meta, así que puedes ayudarle a buscar una alternativa(s) de reemplazo que tu hijo(a) disfrute.

A medida que los niños(as) crecen, puede ser un reto para ellos realizar la cantidad de actividad que necesitan cada día. Las razones son múltiples: la demanda de las tareas escolares, la creencia que algunos niños(as) tienen de que no son buenos en los deportes, una falta de un modelo ejemplar deportista, y familias que trabajan y al mismo tiempo tienen poco tiempo libre.

Incluso si los niños(as) tienen el tiempo que necesitan y la inclinación para mantenerse activos, puede que los padres no se sientan cómodos dejándolos jugar con libertad en el vecindario como solían hacerlo los niños(as) hace algún tiempo, lo cual limita sus oportunidades. A pesar de estos obstáculos, los padres aún pueden influir en sus hijos(as) para que ellos(as) disfruten la actividad física y pueden ayudar a sus hijos(as) a que tengan tiempo para ello en su rutina diaria. Esta costumbre puede establecer patrones sanos de vida que pueden durar hasta la edad adulta.

Los beneficios de mantenerse activo físicamente
Cuando los niños(as) están acostumbrados a la actividad física, sus cuerpos pueden hacer lo que ellos quieren. ¿Por qué? Porque hacer ejercicio frecuentemente proporciona los siguientes beneficios:

Músculos y huesos fuertes
Control del peso
Disminución del riesgo de padecer de diabetes tipo 2
Mejor calidad de sueño
Una perspectiva mejor de la vida
Incluso hay más beneficios. Los estudiantes sanos y físicamente activos son más propensos a estar más motivados académicamente, ser alertos y exitosos. Igualmente, la competencia física desarrolla la autoestima a cualquier edad.

¿Que motiva a los niños(as)?
Hay mucho que ganar gracias al ejercicio, pero ¿cómo puedes motivar a los niños(as) a que se mantengan activos? Los tres puntos clave son:

Escoger la actividad apropiada para la edad del niño(a): De no ser así, puede que el niño(a) se canse o se frustre.
Proporcione al niño(a) opciones para mantenerse activo: Los niños(as) necesitan que sus padres les faciliten las actividades que elijan brindándoles el equipamiento y llevándolos a lugares donde puedan jugar y realizar deportes activos.
Mantenga el foco en la diversión: Los niños(as) no formarán parte de una actividad que los divierta.
Cuando los niños(as) disfrutan de una actividad, quieren hacerla con mayor frecuencia. Practicar una habilidad — ya sea nadar o montar en bicicleta — mejora las habilidades de los niños(as). Sienten que han cumplido un objetivo, especialmente cuando el esfuerzo es reconocido. Estos buenos sentimientos generalmente hacen que el niño(a) quiera continuar la actividad e incluso intentar otras.

¿Cuales son las actividades apropiadas para cada edad?
La mejor forma para que los niños(as) realicen actividades físicas es incorporar ejercicio de forma regular dentro de sus rutinas. Los infantes y los adolescentes necesitan como mínimo 60 minutos la mayoría de los días, y preferiblemente todos los días. Estas actividades pueden incluir jugar en casa, los juegos en la escuela, participación en clases y deportes organizados.


Fuente: http://kidshealth.org 

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